El fútbol volvió a demostar en El Madrigal que es un juego de instantes. El Betis dominó toda la primera mitad, en la que creó varias ocasiones de gol, para marcharse con un solo gol de ventaja, conseguido por Damiá tras un gran centro de Mark González. Al Villarreal, sin embargo, le bastaron un par de arreones mediada la segunda mitad para remontar. Hasta entonces, Casto apenas había aparecido más que para detener balones fáciles. No se había visto exigido. A los de Pellegrini les dio igual. Impuso su autoridad y en dos minutos tumbó a su rival. Un cabezazo de Gonzalo y el oportunismo de Llorente fueron suficientes. El Betis recordará las ocasiones falladas en la primera parte. El Villarreal se quedará con el típico partido que acaba ganando el grande.
La primera parte del Betis fue seguramente lo mejor del equipo verdiblanco en lo que va de Liga BBVA, junto a parte del segundo tiempo disputado en el Camp Nou. El Betis desconectó al Villarreal, uno de los equipos mejor armados de toda Europa, y le puso en mil problemas. Damiá le dio un mal rato de Javi Venta y Mark González a Ángel, mientras que los mediocentros y los centrales amarillos tuvieron problemas para detectar a Emana y José Mari. El Betis se hinchó a crear situaciones de gol.
domingo, 5 de octubre de 2008
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